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Las consecuencias de la radiación solar sobre la piel van desde el eritema o enrojecimiento, las manchas, las arrugas y el cáncer. Evítela en horas de mayor radiación, protéjase, y acuda al especialista si nota cambios en su piel, lunares o manchas.
Disfrutar de unos relajantes días de playa puede convertirse en una pesadilla si no nos cuidamos adecuadamente de la dañina radiación ultravioleta proveniente del sol, específicamente de la tipo B que es mayor en horas del mediodía. El doctor Guillermo Cortés, dermatólogo del Hospital Clínica Bíblica advirtió que en esas horas lo indicado es la “foto-evitación”, es decir, no exponerse al sol en las horas pico de los rayos UVB, porque son los más perjudiciales y causantes de la mayoría de los casos de cáncer de piel.
“La foto protección se basa en cuatro pilares, y el primero de ellos es evitar del todo la exposición al sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, porque son las horas en que se intensifica la radiación. Hay que estar en la sombra, bajo techo, o dentro de la casa, porque incluso hay que evitar el reflejo del sol sobre el agua, la arena, o la nieve –que no es nuestro caso”.
Si hay manchas en la piel, hay que evitar el sol y protegerse de la radiación durante todo el día. Así llegamos al segundo pilar: la fotoprotección, que implica el uso de bloqueadores solares que tengan protección contra los rayos UVB y UVA. El factor de protección (SFP) para UVB viene expresado en números, por ejemplo 20 o 50, y para UVA en +.“Hay una sustancia que nosotros recomendamos, que es el mexoril, que debería estar entre los componentes del bloqueador solar que utilice”.
El dermatólogo explicó que los bloqueadores protegen por igual, la diferencia con el número del factor UVB, es el tiempo de protección; es decir, que mientras más bajo el número más veces deberá reaplicárselo. “Si se mete a la piscina o al mar, o si suda debe usar un protector solar resistente al agua, ya que si no lo son pierden el efecto en la piel mojada. Otros errores comunes es salir del agua y secarse, pues con esto se retira también el bloqueador; y aplicarse poco por ahorrar, cuando se necesita una capa ligera pero suficiente para cuidar la piel. Además, se recomienda aplicarlo por primera vez, al menos 20 minutos antes de exponerse al sol o de meterse al agua”
Dentro de los términos de fotoprotección también se incluye el uso de lentes con filtros para la radiación, debido a que la retina y la esclera (coloquialmente el blanco del ojo) sufren con la radiación; el uso de sombrero de ala ancha que proteja de la radiación lateral y de ropa con tela que protege del sol.
“Solo se requieren 5 minutos de exposición al sol para sintetizar la vitamina D en nuestro organismo, son innecesarias y perjudiciales prolongadas exposiciones”.
Y después de una asoleada Conservar una piel saludable, libre de manchas y fotoenvejecimiento, y por supuesto de melanoma, es el deber ser de toda personas, especialmente durante las vacaciones. A pesar de tanta información sobre el daño solar mucha gente no se cuida. “La primera señal de daño solar es el eritema o enrojecimiento, hay que evitarlo a toda costa. Para regenerar esa piel dañada, se deben usar por varios meses productos con antioxidantes, porque éstos tienen la capacidad de renovar esa piel muerta”.
La radiación solar, además de enrojecimiento, produce manchas oscuras, arrugas, y es capaz de romper los enlaces de las cadenas de ADN de las células, lo que provoca un crecimiento anormal de éstas, y es así como se genera el cáncer de piel, siendo el carcinoma basocelular el más común.
La radiación solar es acumulativa, así que aunque de adulto se cuide, si durante la niñez y adolescencia no lo hizo, debe estar atento a cualquier granito que nunca cure, o a la aparición de lesiones pigmentadas (melanomas) que se dan a partir de los lunares, y que son muy agresivas porque tienden a hacer metástasis.
Si usted desea mayor información puede comunicarse al (506)2522-1000 del Hospital Clínica Bíblica.
Fuente: Revista En Espera.
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