San José, Costa Rica. Mayo, 2015.
La natación permite que todos los músculos del cuerpo entren en funcionamiento, desde los brazos, la espalda hasta las piernas; esto le permite a quienes la practican, gastar más energía, mejorar su fuerza muscular y su condición física.
Según Francisco Herrera Ortiz, educador físico del Hospital Clínica Bíblica, “al igual que otros tipos de ejercicios como correr y sesiones de baile, entre otros, se debe iniciar el ejercicio físico de forma progresiva y, posteriormente, conforme la persona mejora su condición física y van transcurriendo las semanas, puede aumentar la cantidad de días que asiste a nadar así como la duración de las sesiones”.
Se recomienda iniciar con una sesión para principiantes, que sea de 20 a 30 minutos y que la persona se familiarice con el agua, mejore su condición física, su resistencia y vaya paulatinamente aumentando la cantidad de minutos por sesión de ejercicios hasta completar al menos 1 hora de ejercicio si su condición lo permite.
La gran mayoría de personas pueden practicar la natación de forma segura; sin embargo, si se presentan algunos de estos casos se debe trabajar con cautela y bajo la supervisión médica:
“Para practicar natación, se debe primero consultar a un médico para garantizar que se puede realizar de forma segura y que no se va a empeorar la condición actual, posteriormente se debe iniciar el ejercicio físico con un profesional de área que le guíe durante las sesiones y pueda lograr sus objetivos, y finalmente recuerde que los beneficios se dan gracias a constancia y disciplina en las sesiones”, concluyó el preparador físico.
Para mayor información o revisión médica puede llamar al número 2522-1000, o al correo electrónico citas@clinicabiblica.com, también vía chat en el sitio web www.clinicabiblica.com