San José, Costa Rica. Julio, 2014.
Aunque es difícil de creer, los niños también pueden sufrir de estrés. Este mal, incluye una serie de reacciones emocionales negativas o desagradables, de las cuales las más importantes son: la ansiedad, la ira y la depresión.
Para Gabriela Espinoza Cruz, Psicóloga Clínica del Hospital Clínica Bíblica, “cuando la demanda del ambiente ya sea social, familiar o escolar, es excesiva frente a los recursos de afrontamiento que posee el niño, se van a desarrollar una serie de reacciones adaptativas, de movilización de recursos, que implican activación fisiológica”.
Un niño o niña pude sufrir de estrés debido a:
- Cambios repentinos sin la información pertinente (nacimiento de un hermano, cambio de residencia o país, muerte de un familiar o mascota).
- Exposición a situaciones en las cuales puede estar en riesgo su seguridad personal o situaciones traumáticas.
- Situaciones familiares en las cuales se presenten conflictos de pareja, violencia (sexual, intrafamiliar), situaciones económicas.
- Situaciones académicas: presencia de algún problema de aprendizaje y se le exija un rendimiento al cual no logra superar, bullying, conflictos con los docentes entre otros.
- Las respuestas inadecuadas ante el estrés también se modelan de los padres. Por tanto, padres muy estresados pueden enseñarles a afrontar las demandas ambientales de forma adecuada o inadecuada.
Sin duda alguna, esto va a afectar al menor de distintas formas, tales como: bajo rendimiento escolar, afectación a nivel emocional y de conducta (síntomas de depresión, ansiedad, problemas de conducta), dificultad en la atención, memoria, funciones ejecutivas, en las relaciones interpersonales y a nivel fisiológico como alergias, dolores de cabeza y problemas estomacales.
“El estrés es el proceso que se inicia ante un conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo, a las cuáles debe dar una respuesta adecuada, poniendo en marcha sus recursos de afrontamiento”, comentó la psicóloga.
¿Cómo tratarlo?
- Se debe trabajar de manera integral, con la estabilidad y estructura del ambiente en el que se encuentra el niño.
- Con técnicas de autocontrol y relajación.
- En caso de malestar físico importante solicitar valoración médica pediátrica.
- Referir a profesional en psicología para trabajar con el niño y su familia estrategias de manejo de situaciones de estrés, así como el desarrollo de habilidades sociales, entre otras.
Como padres de familia, es importante:
- Reconocer si los niños sufren de estrés.
- Identificar las fuentes de estrés en los niños para realizar los cambios necesarios.
- Ayudarles a aplicar técnicas de relajación.
- Contar con espacios de recreación.
- Evaluar por parte de los padres el nivel de exigencia que están sometiendo a los niños.
Recuerde que Hospital Clínica Bíblica, ofrece el abordaje terapéutico para el manejo del estrés con técnicas de relajación a los niños. Además, cuenta con el Programa de habilidades sociales y de desarrollo de estrategias de inteligencia emocional para afrontar las demandas sociales, proceso terapéutico basado en la terapia racional emotiva (TREC), y en casos donde la situación de estrés esté asociada a situaciones traumáticas, se brinda terapia de EDMR, especializada en trauma.
Para mayor información o citas al 2522-1000, al correo electrónico citas@clinicabiblica.com o vía chat al www.clinicabiblica.com


