4 razones para darle leche materna a tu bebé

San José, Costa Rica. Julio, 2017.

Leche materna

Más allá del sentimentalismo de esta frase, lo cierto es que científicamente no existe alimento que englobe tanta protección y beneficios como la leche materna. Desde componentes químicos hasta emocionales, se transmiten entre madre e hijo cada vez que ambos establecen esa conexión que va más lejos de, simplemente, alimentarse. Por lo tanto, en la Semana Mundial de la Lactancia Materna en Hospital Clínica Bíblica le recordamos cuatro motivos por los cuales, cada vez que usted le da de mamar a su bebé, le está dando VIDA.

1.La leche materna es la primera vacuna que reciben los recién nacidos.

Según explica la doctora Verónica Castro Rojas, nutricionista materno-infantil de Hospital Clínica Bíblica, se podría considerar el calostro (la primera leche que se produce) como la primera vacuna que recibe el bebé: “El calostro es un líquido amarillo y muy espeso que contiene células vivas. Por ejemplo, contiene linfocitos que, cuando el bebé los absorbe, le pasan información inmunológica. También contiene hasta tres veces más proteínas que la leche madura, lo que les brinda una nutrición óptima y les ayuda a mantener el azúcar en la sangre. Además, el calostro es rico en inmunoglobulinas, que ayudan a recubrir el interior del estómago y el intestino del bebé para mantenerlo protegido contra infecciones gastrointestinales, alergias e intolerancia”.

Como vemos, se trata, efectivamente, de toda una vacuna que se recibe desde los primeros momentos de vida.

2. La leche materna reduce la mortalidad infantil.

En relación con el punto anterior, tal y como continúa detallando la doctora Castro, la leche materna sigue brindándole beneficios al bebé luego del periodo del calostro.

“Con la expulsión de la placenta en el parto se produce la segunda etapa de la lactancia materna. El cuerpo, así, empieza a producir leche madura entre el tercer y quinto día posparto”, explica la especialista. “Esta leche madura tiene una composición completa de calorías y nutrientes que permite a los bebés mantenerse sanos durante sus primeros meses de vida. También reduce la mortalidad infantil por enfermedades gastrointestinales como la diarrea, los protege de neumonía y hasta de enfermedades infecciosas y crónicas. Además, cuando los niños están enfermos la lactancia materna les ayuda a recuperarse de una forma más rápida y saludable”.

Por ello, se recomienda que durante los primeros seis meses de vida el único alimento que reciba el bebé sea leche materna. Posteriormente, su dieta debe complementarse con alimentos sólidos, aunque la lactancia seguirá siendo su principal fuente de energía. Luego del primer año, se debe darle al niño leche materna en la mañana y en la noche, como complemento nutricional y afectivo. La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna por lo menos hasta los dos años de vida.

3. La lactancia estrecha el vínculo entre madre e hijo

Tal y como lo ponemos en práctica en Hospital Clínica Bíblica, es esencial fomentar la lactancia desde la primera hora de vida del recién nacido. Así, se establece el vínculo entre madre e hijo y se inicia el proceso de lactancia con total naturalidad.

Para ello, “lo ideal es colocar al bebé piel con piel con su madre y que él solito se arrastre hasta encontrar el pecho e iniciar la lactancia”, indica la doctora Castro. “El olor del calostro en el pezón de la madre guiará al bebé hacia el pecho de forma instintiva”.

Es entonces que se inicia un vínculo que permanecerá toda la vida y que tiene también sus bases científicas: “La madre descarga una importante cantidad de oxitocina, una hormona que la mantiene tranquila al tener a su bebé con ella. El recién nacido, por su parte, está en un estado de alerta, y el contacto piel con piel le permite regular la respiración, la glicemia, la presión arterial, disminuir el llanto y sentir seguridad”.

4. Dar de mamar beneficia a la madre física y psicológicamente

Existe una serie de beneficios en la lactancia materna que no solo se restringen al bebé, sino que abarcan también a la madre.

Por ejemplo, la lactancia materna disminuye las probabilidades de sufrir depresión posparto gracias a la oxitocina que se produce cuando el bebé estimula el pezón al momento de mamar, y que brinda una sensación de tranquilidad.

Otra hormona que se produce durante la lactancia es la prolactina, la cual se encarga de inhibir la ovulación. De esta manera, la menstruación se retrasa y le impide a la madre perder mucho hierro y, consecuentemente, presentar anemia.

Por otra parte, el cuerpo consume hasta 500 calorías al dar de mamar, lo cual facilita recuperar el peso anterior al embarazo de manera sana. Esta pérdida controlada de peso mejora los niveles de azúcar en la sangre y aumenta la cantidad de colesterol bueno. También las madres que padecen diabetes tipo 1 utilizan menos insulina mientras están lactando, ya que este acto hace que el cuerpo mantenga menos azúcar en la sangre.

Es importante, por lo tanto, que la madre lleve una alimentación sana durante todo el periodo de lactancia para que no pierda los nutrientes necesarios. Según especifica la doctora Castro, “debe incluir todos los grupos de alimentos: leguminosas como fuente de hierro; vegetales de hoja verde, ajonjolí y lácteos como proveedores de calcio; fibra y proteína como frijoles, garbanzos, lentejas, etc., así como proteína de alto valor biológico como pollo, carne roja, pescado o huevo. La hidratación también es muy importante; se deben consumir al menos dos litros de líquido diario”.

En Hospital Clínica Bíblica nos especializamos en apoyar a todas las madres para que, desde el primer momento, amamanten a sus hijos de la manera correcta, así como las acompañamos en todo el maravilloso proceso de convertirse en mamás. Para mayor información, o para solicitar cita en cualquiera de las especialidades médicas, puede contactar al hospital privado Clínica Bíblica al teléfono 2522-1000, al correo electrónico citas@clinicabiblica.com o vía chat en el sitio web: clinicabiblica.com.

 

 

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