Esclerosis múltiple y los fallos de memoria

San José, Costa Rica. Enero, 2018.

Esclerosis múltiple y los fallos de memoria

La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica del sistema nervioso central que afecta al cerebro y a la médula espinal. Se trata de una de las patologías neurológicas más comunes entre la población de 20 a 40 años y está más presente en mujeres que en hombres.

Aunque no se saben las causas exactas que producen esta enfermedad, se cree que es el propio sistema inmune el que ataca y destruye la vaina de mielina que es la capa protectora que recubre los nervios y permite la comunicación por impulsos eléctricos.

En la esclerosis múltiple, la mielina se va deteriorando y desapareciendo, lo que provoca inflamación y cicatrices (esclerosis) que también se conocen como placas de desmielinización que alteran o interrumpen la normal comunicación entre las neuronas.

Los síntomas de la esclerosis múltiple dependen del tamaño y localización de los nervios inflamados o lesionados, así como del número y extensión de las placas de desmielinización y comprenden tanto alteraciones neurológicas (musculares, sensitivas, visuales, etc…), como alteraciones en las funciones mentales superiores.

Estas ultimas, las alteraciones en funciones mentales superiores, se manifiestan en dificultades para concentrase o mantener la atención por tiempos prolongados, sobre todo cuando aumenta la dificultad de las tareas que estamos realizando. Otra de sus características son los fallos de memoria ya que se dificulta tanto la generación de nuevos recuerdos como realizar nuevos aprendizajes, además de producir cierta lentitud en el procesamiento de la información o resolución de problemas.

Aunque remitan las alteraciones neurológicas propias de la esclerosis, estos síntomas cognitivos se mantienen, lo que incrementa el impacto que esta enfermedad tiene en la sociedad, ya que afecta a una población que se encuentra iniciando, o generando, proyectos de vida, justo en el momento en el que el desarrollo tanto profesional como familiar son las bases de la misma, y con la aparición de la esclerosis se ven obligados a enfrentar esta etapa de sus vidas junto con patologías asociadas tales como: depresión, ansiedad, alteraciones en el ciclo de sueño o inestabilidad emocional.

Por estas razones, es primordial un diagnóstico precoz de la enfermedad y el inicio del tratamiento pertinente que deberá llevarse a cabo, tanto de forma farmacológica como no farmacológica, para reducir el impacto de la esclerosis en la realización de las actividades diarias y mantener unos niveles adecuados de calidad de vida.

El tratamiento no farmacológico se centra en la reducción de las alteraciones en las funciones mentales superiores. En el servicio de neuropsicología se implementarán las técnicas necesarias para la rehabilitación y reforzamiento de las mencionadas funciones, con ejercicios de estimulación estructurados y pautados para cada caso individual.

También es muy importante la implementación de técnicas de reducción del estrés, la ansiedad o la depresión con el fin de mantener la independencia funcional de cada persona el máximo tiempo posible. Con los tratamientos adecuados, se puede conseguir que la enfermedad no interfiera significativamente en la realización de proyectos personales, profesionales y familiares.

 

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